Upcoming MatchBodegas Rioja Vega – Plasencia Extremadura/noviembre 25, 2018/Palacio de los Deportes

Basket Navarra- Bodegas Rioja Vega (81-72). El #ViernesDerbi se queda en Pamplona

El Bodegas Rioja Vega se quedó en la orilla del reto. El gran duelo de #ViernesDerbi ante Basket Navarra y sobre suelo pamplonés se saldó con derrota (81-72) después de 40 minutos de lucha de poder a poder entre dos estilos lejanos entre sí, en medio de un precioso ambiente de baloncesto. El carácter riojano no fue suficiente esta vez, pesó más la falta de acierto general y, en particular, en los minutos finales.

El 81-72 puede quedar como una renta demasiado amplia para el tipo de partido que se vivió en un Arrosadía que apretó hasta el final. La celebración del veterano Basket Navarra y su afición tras cerrar la victoria parecía algo más sin duda que un partido de cuarta jornada de liga. Esta vez se decantó por parte de la veteranía local, los triples de Iñaki Narros y José Alberto Jiménez cuando más ardía la bola, mientras se salían los lanzamientos riojanos. Carácter es lo que mejor define la puesta en largo del Bodegas Rioja Vega, que tras gobernar la primera parte y perder pie en el tercer cuarto, llegó a levantar el partido hasta en dos ocasiones, hacia ese final al rojo vivo.

Constancia

Quizá esa falta de constancia en la intensidad fue lo que marcó el devenir del partido. Se notó la situación de bajo mínimos de Noguerol, muy tocado físicamente. Con Dídac Cuevas al mando, el Bodegas Rioja Vega jugó una primera parte de muchos kilates, fuertes en defensa y con innumerables recursos en ataque, con Junior Saintel dominando el juego sobre el aro, Nissen y Jordan de escuderos. Un triple estratosférico de este último señalaba la máxima riojana (26-33, minuto 15).

El ecuador del tercer cuarto marcó el resto del partido: los mejores minutos locales y la desconexión riojana, un parcial de 11-0 (del 42-43 a un 53-43) que ponía en el espacio de comodidad a los locales, arropados por una afición incansable. Pero los de Jenaro Díaz exhibieron el mérito de no tirar nunca la toalla: primero con Cuevas y Lafuente, después con un espectacular Jordan y la entrada en acción de Arnau Parrado, para ll